De sobras sabes que eres el primero, que no miento si juro que daría por ti la vida entera; y, sin embargo, un rato, cada día ¿Ya ves? te engañaría con cualquiera
Tengo el disfraz, no la manera de que me quieras otro rato más. Me olvidarás como a cualquiera, como algún día me dejaste entrar. No puedo darte mi vida, yo no tengo la salida, ni la solución. Arden las heridas, arde la traición, arden las mentiras, van directo al corazón. Quise esperar lo que otros esperan, pero yo no soy de reclamar. No me conformo con lo que sea, pero algún día me dejaste entrar.
Ya entendí, ya esperé que todo cambiara a tiempo. Ya escuché, ya banqué lo que nadie se imagina.
Un error no se niega, se asume, un pecado no se juzga, se perdona; un amor no se grita, se demuestra.