Y el muchacho lloró, lloró porque la vida era injusta y retribuía de esta forma a las personas que creían en sus propios sueños. "Cuando yo estaba en el campo era feliz e irradiaba felicidad a mi alrededor, pero ahora mi felicidad alguien se la llevó. Sé que hacer, voy a ser más duro y no confiaré más en las personas, porque una de ellas me traicionó. Voy a odiar a aquellos que encuentren su tesoro porque yo no encontraré el mío.. y siempre me preocuparé por conservar lo poco que tengo porque soy demasiado pequeño como para abarcar el mundo"